MEMENTO

Memento es una de esas pelis que no dejan indiferente a ningún espectador debido a la forma tan original en que se desarrola la historia.
El principio de Memento es en realidad el final de la historia que se cuenta y las escenas van retrocediendo cronológicamente hasta llegar a un punto inicial. Alguno puede pensar que vaya rollo, que esta es otra de esas pelis extrañas donde a un director se le va la olla, pero no es así, ya que esta forma de contar la historia no es casual y tiene un objetivo muy claro que es sentir y pensar lo mismo que el protagonista, y esto es así porque el personaje principal tiene una enfermedad que le impide tener memoria reciente, con lo cual todo lo que le pasa se le olvida en un par de minutos. Al ir retrocediendo hacia atrás las escenas, se le coloca al espectador en distintos momentos en los que el protagonista acaba de perder la memoria con lo cual tenemos la misma información que él para analizar la nueva situación. La peli nos la dan en trozos y el principio de cada trozo es el final del siguiente trozo.
Aunque parezca increible esta enfermedad debe de existir en la realidad por lo que he oido. El protagonista es consciente de que no puede recordar las cosas, y por eso aprende a fiarse de su escritura, ya que haciendo fotos y apuntando las cosas es de la única manera que puede "recordar" lo que le va pasando.
Esta es otra de mis películas favoritas y os recomiendo que la veais.
Carla dijo
Es el tipo de películas que me fascinan. Me gusta ver algo que me deje pensativa y no que me metan una "americanada" de esas que se pusieron ahora de moda.
26 Septiembre 2006 | 01:13 AM